'Model Cities' Vs. a Model Country
     Comparación presentada por Luis Felipe Molina - Feb. 15, 2013
     [Redacción en borrador, planteamientos y propuesta en firme]



    C O N T E N I D O

    A.   REGIONES ESPECIALES DE DESARROLLO –RED(es)
          [Uno de los nombres de las ‘ciudades modelos’ a febrero de 2013]

    B.   Ética y Productividad Basadas en la Fe –Generación de un país modelo

    C.   OTROS ASUNTOS EN CONSIDERACIÓN

    D.   ¿LOS FINES JUSTIFICAN LOS MEDIOS?
           Una comparación brutal, para clarificar

    E.   RECOMENDACIÓN
           Lo bueno no se hace a la carrera

    PS: UN EPÍLOGO
           Mejor creemos un país modelo


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    Los siguientes planteamientos son constructivos (no son destructivos) ya que, además de ser
    bien intencionados, puntualizan y clarifican el error y presentan alternativas de solución.
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    A. REGIONES ESPECIALES DE DESARROLLO –RED(es)
          [Uno de los nombres de las ‘ciudades modelos’ a febrero de 2013]

    Al impulsarse o apoyarse la ley de RED(es), se yerra de las siguientes maneras:

    (1) Nada como las RED(es) existe en ninguna parte del mundo: Es un experimento inédito, con el cual se intenta ‘reprodu-
    cirartificialmente anormalidadesanormalidades organizacionales e institucionales de Estado vagamente afines a las que
    se dieron en Hong Kong, Macao o Singapur, en otras épocas, de manera espontánea (no impuestas) y paulatinamente (no de
    manera abrupta), por asuntos coyunturales propios (no copiados), en estructuras y situaciones históricas diferentes a las de
    Honduras; en lugar de procurar el gran éxito natural y normal lograble dentro de la estructura de las repúblicas
    -estructura que compartimos con estados de gran éxito: EEUU, Alemania, Francia, etc.

    Enfocando desde otro ángulo: ¿Por qué pretender parodiar lo acontecido en, por ejemplo, Mónaco -una ciudad estado resultado de una evolución
    de siglos, en lugar de que nuestra nación decida guiarse con el éxito de repúblicas democráticas como la República Francesa, EEUU y Alemania?

    (2) Paradójicamente, se ensaya con desajustar (crear intencionalmente una irregularidad) para compensar otro desajuste
    -- en lugar de concentrarnos en corregir lo que está malo. Lo malo ha sido la corrupción y la incompetencia derivada de la
    corrupción: las dos grandes fallas nefastas que son contrarias a la ética y la productividad –siendo la ética con productividad
    el medio de desarrollo, y la característica del progreso histórico, de las naciones más avanzadas. Y las RED(es) no proveen un
    mecanismo para suprimir las actitudes y acciones de la corrupción y de la incompetencia derivada de la corrupción.

    El señor Paul Romer, desarrollador de la idea original de las charter cities (o ciudades modelos), propone que se cambien las reglas -no las
    personas. Él piensa que estableciendo buenas reglas se saldrá bien.

    (3) Se experimenta sin poder garantizarle a nadie ningún éxito aunque sea parcial o mínimo. En los otros lugares donde se
    dieron anomalías de Estado un tanto parecidas a las que se inventan con las charter cities [anomalías modificadas con las
    RED(es)]: no se experimentó: allí se hizo lo lógico y natural, como aludo en el punto (1) anterior.

    (4) Se le da más trascendencia a los sistemas (a las cosas) que a las personas, sin, aparentemente, comprenderse que lo
    predominante son las personas no las cosas: Los rasgos negativos de actitud y actuación histórica de grupos de personas,
    especialmente de sus líderes, han llevado a graves fracasos con diferentes sistemas alrededor del mundo.

    Los rasgos negativos de actitud y actuación que se han enraizado en nuestra patria, pueden llevarla al (ya cercano) fracaso
    total, [ya sea] con el sistema actual o con la adopción o adaptación parcial o total de cualquier otro sistema, si los líderes, de
    los diferentes sectores, no cambian sus rasgos de actitud y actuación.

    Un fracaso total no sería extraño: La historia está llena de fracasos totales en todo el mundo: naciones que
    dejaron de existir o fueron absorbidas por otras. Y Honduras no se debe suicidar: Honduras puede triunfar.

    (5) Con el tiempo, las RED(es) podrían sepultar totalmente a Honduras como república, rigiéndose los territorios de las RED(es)
    con una especie de ‘feudalismo del siglo 21’, que de todas maneras podría ser un enorme fracaso: si la población hondureña
    dentro de las “regiones” sigue en pobreza relativa, lo que no es de extrañar que ocurra ya que, en general, lo que saca de la
    pobreza a una persona no es tener un trabajo: es tener buen poder adquisitivo: Una persona puede trabajar bien toda
    su vida, y jamás dejar de ser pobre. La aspiración del trabajador, como mínimo, es que su salario y los precios de los bienes y
    servicios sean consistentes con un buen nivel de vida -bonanza ésta de la relación de salarios versus costo de vida que no se
    puede lograr, en ningún sistema [sin excluir las RED(es)], si se arrastran, tal vez empeorándose, los rasgos negativos de
    actitud y actuación que están enraizados en Honduras y que resultan en baja productividad.

    (6) Se discrimina de antemano a la población que quedaría marginada de los beneficios limítrofes, lo que es antidemocrático,
    inconstitucional e injusto: segregándose las oportunidades y entregándose territorio y gente a autoridad externa.

    La discriminación de las RED(es), se daría intrínsecamente aun cuando algunos excluidos pudiesen percibir beneficios de una derrama económica
    hacia el territorio marginado –derrama que podría provenir de los salarios e inversión interna que se diera en  las “regiones”; ya que esos salarios e
    inversión en las “regiones” pudieran demandar bienes y servicios del territorio excluido: algunos alimentos, tal vez agua, ciertos materiales (madera,
    cemento y otros), alguna cantidad de insumos, y diversos servicios.

    (7) No se admite que podría haber poca, y puede que ninguna, atracción de buenos inversionistas potenciales, ya que a
    estos no les interesa dedicar nada de su tiempo y esfuerzos a organizar o administrar territorios o mini estados: Los verdaderos
    inversionistas (personas naturales o empresas privadas), en todo el mundo, lo que desean es dedicarse a lograr la excelencia
    de sus negocios propios -no convertirse en una especie de señores feudales dentro de un nuevo reinado.

    [Aclaro que nuestras afirmaciones sobre atracción de inversiones, no son conjeturas basadas sólo en “tanteo”, “sentido común”, “lógica” o
    “intuición”: Son realidades basadas en formación, información y experiencia -en inversiones y operación exitosa de empresas internacionales.]

    (8) Parece que se ignora que los verdaderos y buenos inversionistas internacionales (a) no se dedican a la política, y no
    les interesa tener que eventualmente dedicar parte de su tiempo a juegos de maniobras políticas, y que (b) tampoco pueden
    confiar en las promesas (explícitas o implícitas) sobre la eficacia, para los inversionistas, de esos territorios o mini estados: ya
    que nada impide que los gobernadores, jueces, administradores y otros hondureños que trabajen en las “regiones” se corrom-
    pan (o continúen en corrupción) y, consecuentemente, se desempeñen en incompetencia –ya que las RED(es), tal como están
    concebidas, no proveen de un mecanismo que haga viable la supresión de la lamentable actitud y actuación histórica que
    nos ha hecho fracasar hasta ahora. Recordando: el señor Romer propone el ‘cambio de reglas’ –no de personas.

    Una comparación ficticia:
    Supongamos que en una ciudad hay una colonia o barrio dominada por mareros, y que también hay una persona que vive en otro lugar de la ciudad,
    quien está considerando sitios para establecer una farmacia; por lo cual, los mareros (comprendiendo que les conviene que sus vecinos, a quienes
    extorsionan, gocen de relativa salud) invitan al posible inversionista a que ponga la farmacia en esa colonia o barrio, prometiéndole que no interferirán
    con él, que no le cobrarán impuesto de guerra, que más bien lo protegerán y que, además, él siempre podrá regirse por las normas que él desee: ¿Le
    convendría a ese inversionista confiar en la palabra de los mareros, y asociarse así con ellos -aunque sigan siendo mareros: aunque su actitud y
    acciones de mareros no cambie? ¿Le convendría asumir que los mareros no serán volubles en asuntos o en situaciones futuras? ¿O preferiría
    ese hombre no complicarse, e invertir en otra parte de la ciudad (en otro lugar del mundo donde haya paz y cabal respeto (completo y constante)
    por las leyes); o, sino, mantener su dinero en algún mercado financiero?

    Similarmente: ¿Preferirán los inversionistas internacionales invertir en países con estabilidad legislativa, seguridad jurídica, respeto por la Constitu-
    ción y las leyes?  ¿O preferirán confiar en las promesas y desempeño de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial de Honduras?  ¿No preferirían
    tomar sus riesgos de inversión, en Honduras, si vieran muestras firmes de que la nación ha tomado la decisión irrevocable de suprimir las causas
    esenciales de los problemas (la actitud y actuación erróneas)?

    Un comentario sobre una actitud con implicaciones vitales:

    Los tres poderes del Gobierno de Honduras, aunque proclamen querer atraer inversión internacional, actúan contraproducentemente: directamen-
    te ahuyentan al buen inversionista potencial, al: (a) cambiar constante y erráticamente (en diversos asuntos) a la Constitución; (b) irrespetar las leyes;
    (c) añadir más incertidumbre al discriminar y marginar: suspendiendo, ofreciendo y amenazando con eliminar preferencias fiscales; (d) actuar de ma-
    nera antidemocrática, inconstitucional e injusta, con “medidas” como el lesivo Programa Nacional de Empleo por Hora”, sin que parezcan compren-
    der que ese ‘experimento de 36 meses’ (‘experimento’ como los proponentes le llaman): (i) menoscaba la eficacia y éxito de las empresas, (ii) daña
    directamente a una mayoría ciudadana y (iii) deteriora directamente la economía nacional, mermando la demanda efectiva de consumo, la que es
    el motor de la economía –ya que el poder adquisitivo de los salarios y su demanda de consumo efectiva son lo que determina: los volúmenes de
    inversión (vía ventas, utilidades y ahorro), y los volúmenes de gastos del gobierno (vía recaudación fiscal –no con endeudamiento público). [No
    olvidemos que el consumo, la inversión y los gastos del gobierno son los tres elementos del PIB –aparte de las exportaciones, las importaciones
    y las variaciones de existencias].

    Más adelante abordaré de nuevo brevemente las implicaciones vitales del dañino asunto del ‘empleo por hora’, implicaciones que no parecen ser
    entendidas por los tres presidentes de los tres poderes del estado –ni por la mayoría de los diputados. Esas implicaciones vitales son entendidas
    en el sector empresarial, pero, paradójicamente, los líderes empresariales apoyan el ‘empleo por hora’, pareciendo creer, erróneamente, que les
    podría beneficiar o que es del campo de asuntos que la empresa privada debe defender institucionalmente de ‘manera automática’ –actitud ésta
    que parece relegar la apreciación de cómo se fortalece, macroeconómicamente, el consumo y, consecuentemente, la inversión en las democra-
    cias capitalistas de éxito y, más concretamente, cómo se generan los círculos positivos de: inversión, salarios, ventas, utilidades, pasando a
    más inversión, más salarios, más ventas, más utilidades: bienestar para todos en un círculo positivo de progreso continuo para todos.
           
    Esa actitud de “defensa automática”, lamentablemente, parece nublar la visión y no permitir reconocer que, para que en una república el capitalis-
    mo pueda desarrollarse exitosamente, es imprescindible que haya el equilibrio que proviene de la defensa infatigable y por igual de (a) la propie-
    dad privada, (b) la libertad empresarial y (c) los derechos laborales –estos, particularmente, porque son derechos que corresponden a la mayo-
    ría ciudadana –siendo el interés directo de la mayoría la esencia de la democracia.

    (9) Se desconoce que para tener éxito, la república no requiere hacer grandes cambios de sistema, mucho menos cambiar
    o violentar en nada su Constitución: Parece que no se ve, entiende o acepta lo obvio: Parece que no se valora que lo requerido
    es corregir la actitud que causa los males, y esmerarse en mantener la actuación que genera la excelencia.   

    (10) Parece que no se comprende que las desviaciones de rumbo y sistema en un país producen, por naturaleza, retrasos
    y caos que pueden: (a) durar demasiado: ser un lastre durante muchas décadas, que incluso destruya lo realizado y anule
    las posibilidades de progreso; y (b) representar sacrificios y sufrimientos indebidos e innecesarios para casi todos; habiendo
    a la mano soluciones éticas: legales, democráticas, prácticas, eficaces, justas y dignas.

    ¿Por qué obligar a la nación a tomar el gravísimo riesgo innecesario de perder más tiempo, y de que se agudice el sufrimiento
    humano actual, en lugar de irse por lo seguro –cuando lo seguro, obviamente, inclusive producirá MEJORES y mucho MAYO-
    RES resultados, MÁS rápido?

    Ingenuidad o perversidad: El no dar indicios de que se está consciente, de las profundas implicaciones para las posibilidades de desarrollo nacio-
    nal, que tienen los asuntos abordados en los diez puntos anteriores, puede dar la impresión en el extranjero de que se trata de ingenuidad o que
    a sabiendas, peor, se trata de perversidad, o de una combinación de ingenuidad y perversidad. Y esa probable impresión externa es MUY LESIVA
    para las probabilidades REALES de atraer buena inversión internacional.


    B. Ética y Productividad Basadas en la Fe –Generación de un país modelo

    Contrario a los diez puntos anteriores, lo que requerimos es que los hondureños (las personas –no nuestras herramientas)
    nos transformemos como nación; siendo la corrección de asuntos de sistemas (asuntos de las herramientas) algo secundario
    (en comparación con lo crucial de las actitudes) –corrección de asuntos de sistemas que lograremos naturalmente, y casi sin
    esfuerzo (muy fácilmente), una vez que las buenas actitudes y, consecuentemente, las actuaciones correctas: sean
    nuestra forma normal de vivir y trabajar.

    Con su creatividad (creatividad que en el ámbito que nos ocupa debe ser realista), el hombre bueno puede concebir (o imitar)
    diversidad de formas éticas (legales, democráticas, prácticas, eficaces, justas y dignas), para depurar su sistema; y, con su
    tenacidad (sistemática y bien intencionada), el hombre bueno también puede desempeñarse con excelencia aunque su sistema
    no sea perfecto (y requiera ser pulido con el tiempo, como todo lo humano) –con naturalidad y casi sin mucho esfuerzo. ¿Por
    qué, entonces, en lugar de experimentar innecesariamente, no dejar de seguir perdiendo el tiempo y más bien ya
    enderezar y reforzar el sistema que hemos estado tratando de construir  –el mismo sistema que le ha dado tanto
    éxito (aunque no perfecto) a tantos diversos países: EEUU,  Francia, Alemania, Japón, y muchos más?

    Lo que requerimos es, simplemente, corregir con base en la dirección infinitamente sabia y justa de Dios, y, así,
    nuestro Padre celestial, en su infinita bondad, nos dará amplísima paz y prosperidad para todos en Honduras
    si es que nos mantenemos viviendo en ética y productividad basadas en la fe. Si corregimos así, ya no pareceremos
    creernos más sabios o justos que Dios –porque ya no desdeñaremos sus direcciones.

    Nuestra propuesta implica que todos compartamos nuestros sueños y aspiraciones, y que juntos (personas, empresas e
    instituciones –nacionales y extranjeras, y de todos los sectores y clases) pasemos a vivir (sin caos ni mayores esfuerzos)
    una hermosa realidad: paz y prosperidad por todos y para todos –gracias a la vivencia cotidiana en ética y pro-
    ductividad. El cómo lograrlo está puntualizado en la presentación de mi propuesta.

    Si normalmente (siempre y de manera intrínseca) actuamos en ética y productividad: no es posible que las cosas nos
    sigan saliendo mal. Mi propuesta explica en detalle cómo podemos hacer de Honduras un país modelo.


    C. OTROS ASUNTOS EN CONSIDERACIÓN

    En esta comparación de “ciudades modelos” contra Honduras como país modelo, consideremos
    también los siguientes puntos:

    1. Algo de Economía 101: La esencia de la economía: En las democracias capitalistas, el PIB está determinado por la capa-
    cidad adquisitiva de la población y su demanda efectiva de bienes y servicios: Son esa capacidad adquisitiva y esa demanda
    efectiva las que inducen a la inversión -por medio de las ventas de bienes y servicios, las utilidades, y el ahorro. Esa misma
    demanda efectiva de la población genera ingresos fiscales, y establece los niveles de inventarios y los volúmenes de im-
    portaciones, y también genera ahorros para la inversión en exportaciones. Por lo tanto, entre mayor sea el poder ad-
    quisitivo de los salarios, mejor será para todos la economía nacional.

    Abreviando: si los salarios se mantienen deprimidos: no puede haber buenas ventas ni utilidades empresariales, macroeco-
    micamente, ni suficiente ahorro e inversión, ni capacidad fiscal para proporcionar servicios públicos eficaces sin déficits y
    endeudamientos públicos. El gran bienestar para todos, a lo que debemos aspirar porque lo podemos lograr -donde nues-
    tros ricos sean tan ricos como los más ricos del mundo, y nuestros pobres dejen de ser pobres: depende de que los sa-
    larios sean buenos –no solo de que haya menos gente desempleada.

    Para mayor claridad:
    Recordemos que las personas pueden trabajar bien toda su vida y nunca dejar de ser pobres, debido a que sus salarios sean
    siempre bajos; ya que lo que saca de la pobreza a los trabajadores no es el trabajo: es el poder adquisitivo de sus
    salarios.

    Y la implicación general es que: un país de pobres, es un país pobre para todos: Las empresas no pueden aspirar a desa-
    rrollar su potencial y ser ricas (ya sean empresas grandes o pequeñas), si sólo operan en un país de pobres. Si, por ejemplo, el
    salario promedio en EEUU fuese una décima parte de lo que ahora es: EEUU sería un país de pobres -con un bajo poder adqui-
    sitivo que no le permitiría a las empresas crecer y tener buenas utilidades, y esa gran nación tampoco sería la potencia que es.

    Hay empresarios hondureños que han dicho que, de manera personal, no necesitan preocuparse porque el país mejore, porque aun con la pobreza
    económica de Honduras a ellos les van bien en sus ventas y utilidades: Por supuesto, eso parece ser un rasgo de una actitud errónea de ‘conformis-
    mo egoísta’ –-rasgo de actitud individualista que puede estar reflejando falta de confianza en la capacidad individual para trabajar y alcanzar mejores
    resultados. Pero, afortunadamente, esa actitud puede ser cambiada. Nuestra visión nacional del futuro de nuestra patria, debe implicar la aspiración
    activa de obtener resultados de clase mundial –lo que eventualmente repercutirá en paz y prosperidad para todos. Me consta que podemos obtener
    resultados de clase mundial.

    Además, los que dicen que no necesitan preocuparse por la pobreza en Honduras, y que están satisfechos con su solvencia económica perso-
    nal, deberían considerar que sus descendientes en aumento: deberán generar proporcionalmente más ingresos –para no ver sus niveles de vida
    disminuidos. Sin el apoyo e impulso del ahora ‘conformista egoísta’, sus descendientes pueden terminar diciendo “mi abuelo era solvente, pero
    se fue a otro país… y nosotros no tuvimos oportunidad de apoyo financiero…”.

    2. Las RED(es), además de ser discriminatorias para los hondureños que no trabajen en las “regiones”, serían discriminato-
    rias para las empresas ya existentes; ya que ninguna empresa ya existente (hondureña o extranjera) podría transferir operacio-
    nes (parcial o totalmente) a una “región”, o expandirse en una “región”, si se desvinculara tributariamente o en cuanto a su res-
    ponsabilidad constitucional para con sus empleados –aunque su empleados, antiguos o nuevos, sean de dentro de la “región”.

    Y una de las cosas más dañinas es un gobierno que discrimine a sus ciudadanos y empresas. Así como cuando en una familia
    no se trata por igual a todos los hijos, cuando en una nación no todos los ciudadanos y empresas tienen las mismas oportunida-
    des, se generan diversidad de situaciones lesivas -que interfieren con las posibilidades de desarrollo.

    Pero la discriminación de empresas por las RED(es) debe, lógicamente, ocurrir, ya que el objetivo razonable para autorizar
    la operación de una “región” sería atraer NUEVA inversión extranjera –no que algunas empresas, nacionales o extranje-
    ras, ya existentes, reduzcan sus contribuciones tributarias o, mucho menos, que evadan sus responsabilidades laborales ya exis-
    tentesbeneficios laborales que están garantizados explícitamente por la Constitución porque la ciudadanía, en de-
    mocracia, lo estableció por medio de sus representantes legislativos, desde hace más de 50 años. No debemos olvi-
    dar que sin defensa de: (a) la propiedad, (b) la libre empresa y (c) los derechos laborales, no puede haber: (i) equilibrio políti-
    co y social, (ii) ni suficiente demanda efectiva de consumo, (iii) ni puede ser exitosa una economía capitalista democrática.

    Si una empresa, nacional o extranjera, ya opera en un lugar que pase a ser parte de una “región”, tampoco sería elegible para
    recibir los beneficios fiscales de la “región”, ni sería sujeto de legislación que disminuya algún beneficio laboral garantizado explí-
    cita o implícitamente por la Constitución; ya que los incentivos y condiciones de la “región” deben ser establecidos para atraer
    nueva inversión  extranjera, obviamente.

    3. Lo expresado en los cuatro párrafos anteriores se fundamenta en que: para atraer y hacer gran acopio de buena inversión
    internacional: no se necesita reducir tributos ni disminuir responsabilidades laborales. Abundan en el mundo los inver-
    sionistas y empresas, para las cuales los salarios en Honduras ya son suficientemente bajos, y que no pestañearían frente a los
    costos de prestaciones por despido injustificado o por los impuestos que se pagan en Honduras; gracias a su productividad
    empresarial ya desarrollada o por amplificar en Honduras. Abundan las empresas en el mundo que, con pocos costos fi-
    jos adicionales, pueden operar con amplias utilidades en y desde Honduras, inclusive reduciendo sus costos variables unita-
    rios, gracias a la localización geográfica de Honduras, desde donde pueden operar para éste y otros mercados regionales,
    solos o en combinación con otras empresas de Honduras y de otros países.

    NOTA: Aclaro que este servidor está seguro de que las cargas tributarias deben ser mínimas, tanto para todas las empresas por igual como para
    todos los ciudadanos por igual; ya que así se fomenta el desarrollo económico equitativamente; y, para tranquilidad fiscal, con desarrollo económico
    equitativo –aun con cargas tributarias livianas, puede haber amplia recaudación fiscal: que le permita al gobierno desempeñarse con excelencia en
    la prestación de sus servicios a la nación.

    4. Las oportunidades de atracción de empresas e inversionistas extranjeros sobreabundan, y no es asunto de incentivar
    con ‘sacrificios’ fiscales o, mucho peor, sacrificando aún más a la población con reducciones innecesarias de salarios o de
    compensaciones por despido injustificado –lo que, contraproducentemente para las empresas locales, menoscaba las ventas
    y, consecuentemente, merma las utilidades y la inversión: Simplemente, es asunto de brindar las condiciones GUBERNA-
    MENTALES requeridas:

    Para atraer inversión internacional el Gobierno no debe hacer compromisos ni
    ofrecer preferencias individuales: [Sin contradecir los numerales 18 y 37 del Artículo
    205 de la Constitución de La República:] No debe haber NINGUNA protección especial.
    NUNCA debe haber incentivos fiscales sectoriales –mucho menos individuales. Lo
    que necesitamos es demostrar claramente: que (1) los inversionistas son bienvenidos; que
    (2) hay absoluta justicia -estabilidad y cumplimiento de las leyes en el sector público –Con-
    greso Nacional, Poder Ejecutivo y Sistema Judicial; que (3) el país aspira a desempeñarse
    siempre con ética y productividad; que (4) la democracia prevalece -que el país nunca es
    regido por ideologías, asuntos o intereses minoritarios; que (5) en todo prevalece la Fe
    cristiana compartida por la mayoría de la gente de Honduras (siendo la prevalencia de
    la mayoría: lo esencial de la democracia, la justicia y la libertad). [LFM. 14/10/2012]

    5. Las comidas rápidas, las que son progreso e impulsan el progreso, siempre hubiesen sido establecidas [en Honduras], por
    alguien nacional o extranjero, aun cuando no se les hubiesen dado excepciones tributarias.  A este servidor le tocó la respon-
    sabilidad de desarrollar una inversión de US $ 85 millones en el Norte de México, para la cual el Gobierno Federal y los gobier-
    nos locales nos otorgaron múltiples incentivos fiscales (cero aranceles durante la inversión, devoluciones de IVA, ISR preferen-
    cial, etc.), pero la inversión la hubiésemos realizado de todas maneras –sin esa “ayuda”: Si hubiésemos necesitado de ‘muletas
    fiscales’ para tener excelente rentabilidad, tal vez la inversión se hubiese hecho en otro lado.  Lo único que necesitábamos del
    sector público de México, era evidencias constantes de estabilidad jurídica y de equilibrio político y social -nada más. Los vaive-
    nes legislativos, aun cuando parezcan ser bien intencionados, ahuyentan a la buena inversión. Copiemos lo bueno: En EEUU,
    nación a la que admiro y de la cual recomiendo que imitemos, el sector privado sostiene al Estado –no al revés. [LFM. 26/10/10]

    6. EEUU, por ejemplo, prosperó porque la actuación de sus ciudadanos emanó de valores y principios pétreos [¿Cuáles son
    nuestros valores y principios?].   Constantemente en su historia, EEUU se fundamentó en seguir las direcciones infinitamente
    sabias de Dios; construyéndose la prosperidad así gracias a rasgos personales que agradan a Dios: honor, lealtad, honradez
    y generosidad  [¿Cuáles son nuestros rasgos personales?].  Esa prosperidad fue posible con esfuerzo y creatividad [cuando
    necesaria y oportuna] individual; en un imprescindible ambiente de libertad y justicia igualitaria, y dentro del marco indispen-
    sable del cumplimiento cabal y permanente de la Ley por todos en democracia –en la que prevalece el interés común, ya
    que los gobiernos trabajan para hacer la voluntad de la mayoría. [LFM. 7/04/2011]

    7. En general, una de las mejores maneras en que los gobiernos pueden ayudar a las empresas es no tratando de ayudar
    –es mejor que los gobiernos no haga nada en el campo de las operaciones de empresas, que dar apoyos discriminatorios
    e innecesarios.

    En general, los problemas operacionales de las empresas, deben ser resueltos por cada empresa dentro de la empresa, sin
    dañar a otros, sin pedirle ayuda al gobierno, y sin causar inestabilidad en lo social y político: sin obstaculizar el desarrollo eco-
    nómico de nuestro país. Nuestros empresarios tienen la capacidad empresarial para hacerlo, si se lo proponen. No necesitan
    buscar atajos extra-empresariales, o vías “fáciles” -realmente contraproducentes para ellos mimos, y que van en contra del
    desarrollo de Honduras, para rehuir problemas particulares para los que hay formas no extra-empresariales de resolverlos
    y sin que se requiera intervención gubernamental. [LFM: 26/10/2010]

    8. No es bueno que se fomente la merma (individual o globalizante) de derechos laborales, por varias razones, incluyendo
    que se violarían:

    (a) Convenios y tratados internacionales, como:
    (i) El DR-CAFTA.       
    (ii) Derechos humanos consignados en el Capítulo Primero de la Declaración Americana de
    los Derechos y Deberes del Hombre: Probablemente:
    Derecho al trabajo (Artículo XIV de la Declaración)
    Justa retribución (Artículo XIV de la Declaración)
    Igualdad ante la Ley (Artículo II de la Declaración)
    Protección contra las consecuencias de la desocupación (Artículo XV de la Declaración)
    Capacidad de obtener medios de subsistencia (Artículo XVI de la Declaración)
    (b) La Constitución de la República en sus artículos 18, 61, 64, 68, 127, 128, 129, 320, 323 y 331.
    (c) El Código del Trabajo, en muchos de sus artículos. No se debe olvidar que el Código del Trabajo
    (por su Artículo 8 y otros), es una ley básica independiente e igual o superior a toda otra ley -
    -subordinada sólo a la Constitución.       
    [LFM. 21/03/2010]

    Si violentamos esas y otras leyes, no nos mirarán bien en el extranjero.

    9. El ‘TRABAJO POR HORA’ es otra de varias innecesarias modificaciones a la Constitución, que el Congreso ha estado
    promoviendo; la cual no se debe apoyar, ya que: (a) es inconstitucional, porque directamente violenta garantías consagra-
    das explícitamente en la Constitución; (b) es antidemocrática, porque va en contra de voluntad ciudadana mayoritaria –lo
    que es característico de las dictaduras; (c) es improductiva, porque afecta negativamente el desempeño de la empresa
    privada; y (d) deteriora la imagen externa de Honduras, ahuyentando a la inversión internacional: porque además
    refleja: (i) inestabilidad de las políticas públicas, (ii) vaivén legislativo frívolo e (iii) irrespeto a la ley.

    Estamos seguros de que los hondureños podemos ser lo suficientemente creativos, sin manipular ni menoscabar el marco legal
    existente, y desarrollar una diversidad de mecanismos eficaces de desarrollo económico. No es necesario violentar en nada a la
    Constitución. Por el contrario, para lograr el desarrollo económico, debemos: resguardar (a) la consistencia de las políticas pú-
    blicas, (b) la estabilidad legislativa, y (c) el respeto cabal a las leyes en los tres poderes del Gobierno. Estos son tres de
    los requerimientos para poder atraer inversión internacional.

    Mis planteamientos son constructivos (no son destructivos) ya que: además de ser bien intencionados, puntualizan y clarifican el error y
    presentan alternativas de solución:

    En su sitio de Internet, este servidor plantea como solución al problema del “Empleo por Hora”: sustituirlo con el “Empleo a Medio Tiempo”,
    de manera que:

    (1) Las empresas podrán continuar contratando empleados que no trabajen la jornada completa de 8 horas por día (ya sea como empleados
    temporales o permanentes), para facilitar las operaciones empresariales -como mecanismo que coadyuve a estimular la inversión y la creación
    de empleos.
    (2) No hay menoscabo a derechos laborales garantizados por la Constitución.
    (3) Se ayuda así a restaurar la imagen exterior de Honduras, como país atractivo a la inversión internacional -porque prevalecen:  (a) la democracia
    [donde el interés de la mayoría ciudadana es lo primordial],  (b) la estabilidad de las políticas públicas y  (c) el cumplimiento cabal de las leyes por
    todos y para todos; entre otros aspectos positivos.
    Mi sugerencia es sencilla y eficaz: que no se merme (ni siquiera indirectamente) ningún derecho constitucional –manteniéndose cabalmente
    la proporcionalidad de los salarios y las retribuciones legales (inclusive las indemnizaciones por despido injustificado, por supuesto) entre
    los “trabajos a tiempo completo –de 8 horas” y los “trabajos a medio tiempo -de 4 horas” (ya sean permanentes o temporales); propor-
    cionalidad que debe ser del 50%.
    Esto soluciona la gran cantidad de problemas que causa la actual figura del Empleo por Hora -problemas que menciono en
    el ‘documento A’ sobre este asunto en mi sitio de Internet. [LFM. 16/10/2012]

    Si el Congreso ofrece “acomodos” legislativos que violentan la voluntad y merman el bienestar de una mayoría ciudadana,
    es posible favorecer a alguna inversión particular –favorecer a un “call / contact center”, por ejemplo (empresa que, evidente
    y paradójicamente, de todos modos se establecería en Honduras -sin necesidad de ninguna “ayuda” del Gobierno); pero, el
    efecto general es contraproducente, ya que así se excluye a la mayor parte del potencial de inversión internacional que
    podríamos y urgimos atraer.

    Podría ser que los promotores del Empleo por Hora estén confundidos, y efectivamente piensen que los dueños de “contact
    centers” ven los salarios en Honduras con preocupación; pero lo real es que, por el contrario, los salarios (ya suficientemente
    bajos y competitivos) se ven como elemento esencial de la oportunidad para la inversión internacional en Honduras -oportuni-
    dad de inversión que no necesita amplificarse por medio de bajar aún más los salarios.

    Lo que debe preocuparle a los dueños de contact centers es ver que sus gerentes dirijan (entrenen y motiven) bien a los
    jóvenes bilingües hondureños, para que se logre un nivel de eficacia y calidad equivalente, o mayor, que lo alcanzable en
    EEUU, por ejemplo. Es con esa productividad de clase mundial que el diferencial neto de salarios (y del total de los
    gastos de operación), entre los dos países, será suficiente para que se consolide y amplíe la inversión en esta área de
    servicios en Honduras.

    Estas afirmaciones de este servidor no son conjeturas basadas sólo en “tanteo”, “sentido común”, “lógica” o “intuición” (tal como, en comparación,
    el Congreso reconoce que es el Empleo por Hora: una prueba [un experimento aunque sea doloroso para muchos] durante 36 meses): Nuestras
    afirmaciones son realidades basadas en formación, información y experiencia -en inversiones y en operación exitosa de empresas interna-
    cionales; lo que se indica en las páginas ‘Personas’, ‘Trabajos Hechos’, entre otras páginas, en mi sitio de Internet.

    10. Sobre la PROTECCIÓN DURANTE EL DESEMPLEO POR DESPIDO INJUSTIFICADO, además de lo mencionado en
    el punto 8 anterior, debemos considerar lo siguiente:

    Hay entendimiento erróneo sobre las indemnizaciones por despido injustificado: Con frecuencia no se desea ver que se han
    establecido como un DERECHO HUMANO para EL DESEMPLEO, el cual se paga en muchos países capitalistas avanzados,
    incluyendo en EEUU –país que es nuestra referencia principal para comparación.

    En EEUU, las empresas contribuyen a los fondos del ‘seguro de desempleo’, que se paga a los trabajadores que son despedidos
    y que no pueden obtener un nuevo empleo. En EEUU, además de ese pago, muchas empresas también pagan lo que en inglés se
    llama “severance” -lo que es equivalente al pago por despido injustificado en Honduras. Sin embargo, en Honduras no existe
    ese ‘seguro de desempleo’ -el que en EEUU se paga a los trabajadores aunque su despido sea justificado.

    El pago de protección durante el desempleo, en sus diferentes modalidades, es un aspecto de la generosidad que Dios
    nos manda (reiteradamente en la Sagrada Escritura) y aprecia. También es un instrumento de política económica, ya que los
    países lo usan para ayudar a mantener o reactivar la demanda efectiva de bienes y servicios. Por otra parte, el pago de indem-
    nizaciones por despido no se hace difícil para las empresas que lo manejan debidamente: (a) con previsión (creando las reser-
    vas apropiadas), (b) con productividad, y (c) honrando uno de los cuatro elementos esenciales e intrínsecos de la llamada
    ‘responsabilidad social empresarial’: la responsabilidad para con los empleados.

    [Además de la primordial responsabilidad para con los empleados, los otros tres elementos esenciales e intrínsecos de ‘responsabilidad social
    de cada empresa (grande o pequeña) son: la responsabilidad para con los dueños del negocio, para con sus clientes y para con sus proveedores.
    Lo otro le corresponde al Estado, particularmente al gobierno –al que se le autoriza a destinar fondos razonable y eficazmente. La generosidad que
    Dios requiere, es un mandato para la persona natural individual -no para las empresas. Gracias a las empresas, con la demanda de bienes y ser-
    vicios ejercida por los consumidores, es posible la actividad económica que produce: los salarios (para el consumo), el ahorro (para la inversión),
    los ingresos fiscales (para los servicios gubernamentales). Que las empresas se concentren en ejecutar con excelencia su función económi-
    ca –lo cual favorece a todos. No se les debe exigir que incursionen en otras áreas, para evitar que terminen siendo irresponsables’ en su
    función económica –lo cual perjudica a todos.]

    **************************************
    Si actuamos en consonancia con las actitudes aludidas en todo lo anterior en este escrito, Honduras, relativamente pronto,
    disfrutará de gran paz y prosperidad para todos. Paz: seguridad, justicia, disfrute del trabajo, buen liderazgo –en democracia
    y con libertad para todos. Prosperidad: Nuestra gente pobre no lo será más, y nuestra gente rica se volverá tan rica como los
    más ricos de nuestro planeta Tierra. Y, supremamente importante, Dios estará complacido con la mayoría de la gente de
    Honduras.


    D. ¿LOS FINES JUSTIFICAN LOS MEDIOS?
    Lo que sigue es una comparación brutal, para clarificar bien:

    Personas sin dinero ni ingresos (sin negocio, sin trabajo), sin bienes que vender, y sin posibilidad de apoyo de parientes,
    amistades, otras personas o instituciones, sin poder proveer mínimo alimento a su familia, pueden en su desesperación
    considerar:

    La delincuencia; aunque tal vez no se vean con la capacidad perversa de dañar a otras personas por el beneficio propio.
    La prostitución de miembros de la familia; aunque tal vez consideren que sería un sufrimiento insoportable ver vejados y
    denigrados a sus seres queridos.
    La mendicidad; aunque tal vez no se sientan con las fuerzas para someterse a esa humillación.
    El suicidio; aunque tal vez consideren que ese es un pecado contra Dios.

    Pero, muy probablemente la gran mayoría de las personas, por su perspectiva ética y sus principios y valores (tal vez no
    identificados con claridad), no optarían por ninguna de esas abominables posibilidades; resignándose (tal vez sin percatarse)
    a morir de enfermedad o de inanición, al considerar que otras opciones están fuera de su alcance: Por ejemplo, pueden
    concluir que no les es posible emigrar a otro país -por no contar con el dinero para los delincuentes llamados “polleros” y
    para los gastos mínimos del viaje.

    Similarmente a lo anterior, para intentar salir de su estancamiento, ¿debería una nación considerar las siguientes propuestas?:

    1. Venta de órganos
    Acopiar inversión extranjera en “hospitales” de alta tecnología, para extraer, preservar, trasplantar y
    exportar órganos humanos –donde la población pueda vender sus riñones, pulmones, huesos, músculos, ojos, etc.
    2. Prostitución internacional
    Crear un ‘gran emporio’ de la prostitución familiar -donde las hijas, los hijos y las esposas estén disponibles para los
    turistas del sexo pervertido.
    3. Venta y exportación de personas
    Crear un mecanismo de comercialización de personas (inclusive de niños) -para darles muerte en ritos satánicos, para
    esclavitud o para trabajos indeseados en el extranjero.
    4. Otra atrocidad similar a ceder territorios y personas a autoridad extranjera
    Darle ‘arreglo o acomodo legal’ [mediante la adulteración de ‘doctrina jurídica y tecnicismos legales’] a un sistema que
    permita el traspaso permanente (mediante venta), de áreas urbanas o rurales del actual territorio de Honduras (que sean
    atractivas por su potencial turístico, de recursos naturales, de situación geográfica o de otras naturalezas); para que las
    personas (nacionales o extranjeras) que compren esas áreas (de contado o al crédito y sin anticipos ni intereses),
    puedan a su vez traspasarlas a gobiernos de otros países, para que esos países ejerzan soberanía y
    jurisdicción permanente sobre los territorios traspasados.

    Esos cuatro puntos son, por supuesto, descabellados, indignos y repugnantes.

    Similarmente, parece que para la mayoría de los hondureños [muchos de ellos bien informados sobre los alcances e implica-
    ciones de las RED(es)], las RED(es) son también descabelladas o indignas, lo cual es suficiente para descartarlas.

    En todo tiempo o circunstancia, los diputados deben, haciendo acopio de ingenio y creatividad, proponer únicamente medios de progreso que sean
    éticos, legales, democráticos, razonables, seguramente eficaces, justos y dignos; y que sigan fielmente los deseos e intereses de sus poderdantes
    (nunca los deseos o intereses de ningún líder de partido político). De manera particular,  en todo tiempo o circunstancia, el diputado nombrado Presi-
    dente del Congreso, en asuntos legislativos debe concentrarse únicamente en su función de coordinar, ya que ese es suficiente trabajo para una
    persona, y, por sobre todo, basta y sobra con el acervo de aportaciones potenciales: del conjunto de los otros 127 diputados, de sus representados
    y de las personas que apoyen en el Congreso.

    El dedicarse a la coordinación, con imparcialidad incondicional, permanente y cabal, relegando sus criterios personales ante el indudablemente
    mejor juicio de las mayorías de diputados en diferentes asuntos: es la mejor aportación ética que puede hacer el Presidente del Congreso, en
    todo tiempo o circunstancia. Ese es su papel ético para que se materialice el potencial del trabajo que deben realizar los otros 127 diputados.
    El desempeño cabal de ese papel coordinador, le ayudaría para demostrar que tiene calificaciones para ser considerado para otros
    cargos de servicio público.

    ¿Habría el señor Paul Romer recomendado su idea de “charter cities” para Honduras, si él hubiese sido hondureño? Depende.
    Pero, ¿se atrevería a recomendarle a la población de su Estado de Colorado, algo que fuera inconstitucional, antidemocrático o
    antipatriótico?

    Lamentablemente, parece haber cierta disposición de parte de la población hondureña -un pueblo frustrado por largo tiempo
    y que no ve indicios de cambios que le den esperanza, a aceptar ofrecimientos que, aunque sean ilusorios o descabellados,
    tal vez no le causen mucho más sufrimiento que el que ya no soporta o al cual ya se resignó. Parece que eso contribuyó a que se
    atrevieran a impulsar o apoyar las RED(es): con errónea visión, ambición, sumisión o confusión; lo que ha sido tolerado por
    supuesta conveniencia, impotencia o indiferencia. ¿En cuál de estos siete grupos estoy yo? ¿En cuál está usted?

    Aún estamos a tiempo de no incurrir en un error innecesario y de grave trascendencia histórica en Honduras; del cual se
    avergonzarían, y nos reprocharían, las generaciones venideras -aunque se crearan muchos empleos, y aun cuando
    los salarios fueran buenos.


    E. RECOMENDACIÓN
    Lo bueno no se hace a la carrera

    Cuando un asunto es importante o complejo y sus implicaciones no son triviales, no se le debe tratar ni ‘ligeramente
    a la ligera’, y nunca se debe soslayar el debido respeto a los afectados. No se debe tomar riesgos innecesarios,
    manejando el asunto a la carrera, aunque sea urgente, si hay suficiente tiempo para hacerlo bien.

    En este asunto de las RED(es), no se cotejó y consideró la opinión de la ciudadanía; sino que, supuestamente, se asumió
    que porque supuestamente pudieran ser beneficiosas, el pueblo las aprobaría, y así se legisló con excesiva premura; por
    lo que la ley de RED(es) ha resultado ser otra imposición intempestivalo que es característico de las dictaduras, no
    de las democracias.

    Lo anterior es suficiente para que esa ley sea derogada.

    Además de lo anterior, el Congreso violentó la Constitución al dispensarle dos debates a la discusión de la ley de RED(es),
    ya que no se configuraba una emergencia que justificara aprobarla con urgencia en un solo debate: No se trataba del caso
    de urgencia establecido en el Artículo 214 de la Constitución. No había nada que impidiera tomarse algunos días más para
    la discusión cabal que requiere la Constitución -aunque los tres debates se concluyeran en la siguiente legislatura y que,
    por lo tanto, la aprobación final tomará más de una año.

    ES URGENTE QUE ACTUEMOS PARA SALIR DEL SUBDESARROLLO; pero, ya que las RED(es) no dan garantías de
    buenos resultados (para nadie), y hay graves implicaciones negativas en consideración, aquí aplica el sabio consejo
    de “DESPACIO QUE TENEMOS PRISA”.  
           
    Ese sabio consejo es especialmente aplicable en el caso de las RED(es), que es una “medidaexperimental: sin que nadie pueda
    expresar una magnitud siquiera mínima de supuestos beneficios versus los daños anticipados (tanto daños concretos como daños
    probables). Las RED(es) inclusive tienen la posibilidad de ser contraproducentes (como he aludido en otra parte de este escrito),
    y llegar a retrasar por varias décadas el despegue hacia el desarrollo de nuestra patria.

    Por lo anterior, RECOMIENDO que se emita un DECRETO DE SUSPENSIÓN -para (a) subsanar la falta de discusión cabal
    en el Congreso, y también para (b) subsanar la  falta de consideración cabal del criterio nacional: Si la mayoría ciudadana
    no aprueba las RED(es), entonces deberán ser descartadas. Si la mayoría lo aprueba, entonces deben ser aprobadas, demo-
    cráticamente y conforme a las limitaciones que establece la Constitución, y también incluyendo las condiciones y caracte-
    rísticas que el conjunto de los hondureños, después de ser cabalmente informados,  consideren correctas y pre
    fieran –no de la manera como una o dos personas insistan. Es responsabilidad de los diputados identificar, por sus propios
    medios, la voluntad de sus representados e incorporarla en las leyes.

    Tanto la ciudadanía como el Congreso, deben discutir detallada y plenamente los alcances e implicaciones negativas de las
    RED(es), para la salvaguardia de: (a) la República –su existencia en dignidad entre todas naciones del mudo, (b) la democracia,
    (c) la igualdad ciudadana y (d) la identidad patriótica; para evitar efectos negativos en el desempeño económico de la población,
    y en la configuración política y social.

    Por lo anterior, no deberá levantarse la suspensión del Decreto de las RED(es), sin haberse identificado y considerado exhaus-
    tivamente los deseos y aspiraciones de la población. Pero, como no es correcto pedirle a alguien que tome la decisión so-
    bre algo que no conoce lo suficiente –especialmente cuando se trata de un asunto vital: la consulta final deberá darse
    en un tiempo prudencial después que el pueblo haya sido informado exhaustivamente, y éste haya podido evaluar con calma, y
    se haya formado sin dudas su opinión final, lo que puede tomar varios años (en un asunto de tanta trascendencia).

    El proceso puede ser así: Una vez que todos los criterios y opiniones se hayan expuesto y discutido activa y públicamente sin restricción; debemos
    tomarnos uno o dos años de receso, para evaluación pasiva por la población, y después reanudar una temporada de revaluación pública activa. Así,
    al cabo de tal vez unos cinco años en total, conociéndose la opinión de la mayoría en democracia, se podrá tomar una buena decisión sobre si las
    RED(es), un asunto que cambia la estructura de la Republica, es bueno o no para Honduras. De aprobarse las RED(es), la operación de cada “re-
    gión” individual sin excepciones, sería autorizada solo si los habitantes de la región y de las áreas geográficas contiguas lo aprobaran y ratifi-
    caran previamente.

    **************************************

    Luis Felipe Molina
    Febrero 7, 2013


    PS: UN EPÍLOGO: Mejor creemos un país modelo

    Las Red(es), innecesariamente, ceden los tres elementos que conforma el estado: territorio, gente y gobierno; donde la
    mayor tacha es ceder a la gente, por supuesto.

    Para comparación, veamos sólo cuatro ejemplos (de entre miles y miles) de  lo que el territorio significa para los sentimientos,
    valores, principios e intereses vitales de la humanidad:

    1 - Inglaterra y Argentina entraron en guerra en 1982 por las Islas Malvinas, o Falkland Islands, un archipiélago en el Atlántico
    Sur, con una extensión total cercana a 12,173 Km2 (10.8% de la extensión de Honduras), ubicado a 480 km de la costa de
    Argentina y a unos 12,700 km de Inglaterra.

    2 - Ni Perú ni Chile le han cedido (por donación, venta o permuta) una salida al mar a Bolivia, aunque ese acceso al Océano
    Pacifico fuera de sólo un par de kilómetros de ancho –y aunque Perú y Chile aportaran sólo un kilómetro de ancho cada uno.

    3 - Desde su fundación en 1948, nuestro amigo el Estado de Israel ha tenido que sostener varias confrontaciones territoriales
    bélicas con países que la rodean geográficamente, y con Palestina (Cisjordania y la Franja de Gaza). La Franja de Gaza, para
    referencia en cuanto a extensión territorial, mide 360 km2.

    4 - Honduras se esforzó en una gesta de muchos años hasta que, con la sentencia de la Corte Internacional de Justicia,
    el pequeño territorio de nuestra patria por fin se expandió oficialmente en unos 404 km2 (3.6% de aumento): pasando de
    aproximadamente 112,088 km2 a unos 112,492 km2. Este triunfo patriótico aún llena de orgullo y fortalece la hermandad
    entre los hondureños. Los sentimientos patrióticos son buenos, y tienen efectos perdurables que contribuyen
    al progreso de las naciones.

    En general, en toda la historia de la humanidad y en todos los rincones del mundo, la defensa del territorio (no importa que
    sea una relativamente pequeña cantidad de tierra), fecunda sentimientos de pertenencia, orgullo, confraternidad y dignidad
    entre los connacionales.   Estos sentimientos coadyuvan al progreso económico de las naciones; mientras que lo
    contrario, por supuesto, engendra sentimientos que menoscaban la autovaloración ciudadana y, consecuente-
    mente, perjudican el progreso. Por eso la defensa patriótica del territorio es mencionada en muchos himnos nacionales
    alrededor del mundo.

    Disculpe la repetición: ¿Habría el señor Paul Romer recomendado su idea de “charter cities” para Honduras, si él hubiese sido
    hondureño? Depende. Pero, ¿se atrevería a recomendarle a la población de su Estado de Colorado, algo que fuera inconstitu-
    cional, antidemocrático o antipatriótico?

    Como ya mencioné: Las Red(es) ceden innecesariamente los tres elementos que conforma el estado: territorio, gente y
    gobierno; donde la mayor tacha es ceder a la gente, por supuesto.

    Mejor creemos un país modelo.

    Abundan las razones para creer que la gran mayoría de los hondureños aman a su país, incluyendo gran amor patriótico por
    los 112,492 km2 de su territorio. Además, estoy seguro de que en conjunto, los 8 millones, acumulamos más que suficiente
    capacidad para hacer de Honduras un gran país (aunque pequeño en territorio).

    No es difícil lograrlo. Pero como toma tiempo, empecemos ya.

    Luis Felipe Molina
    Febrero 10, 2013

    El Papa Benedicto XVI ha dicho:
    Si dejamos que el Amor de Cristo cambie
    nuestros corazones, entonces nosotros
    podremos cambiar el mundo

..............Optimal Solutions for [difficult] management problems and facilitating optimal performance
OptimumAnswer
/
Beethoven:
Just some music:
Several images are glimpsed in this OS' logo: a winding road (the S of Solutions in the O of Optimal), two complementary parts like matching parts of a puzzle, ocean and land meeting, the clasp of two hands
DIMINISHING RETURNS CURVE, POPULATION DISTRIBUTION CURVE AND AREAS OF PERFORMANCE, AMONG OTHER TOOLS, ARE GLIMPSED IN THIS OPTIMUMANSWER'S LOGO
.................Base      Services      Clients      Jobs Done      Persons      References      Commitment      More Services